ENTREVISTA SAMUEL VELA - Viaje a Etiopía

Samuel Vela Pérez es un cineasta hispano-boliviano, con una sólida trayectoria en cine humanitario y social.
Nos acompañó en febrero de 2025 a Etiopía como director-realizador del documental que Egoaizia rodó en la región de Tigray, en colaboración con la productora Luz Norte Films, invitado por el director de fotografía Iñaki Luis.

¿CÓMO HA SIDO TU EXPERIENCIA?

Para mí, este viaje a Etiopía ha sido una experiencia profundamente transformadora. No solo fue un reto a nivel técnico y narrativo, sino también un enfrentamiento con realidades que van mucho más allá de lo que uno puede imaginar. Estar allí, presenciar el impacto de la guerra en las vidas de estas mujeres y escuchar sus historias de cerca ha sido una experiencia de empatía y aprendizaje inmenso. Me ha hecho replantearme muchos aspectos de nuestro proyecto y me ha enseñado la importancia de abordar estas historias con el máximo respeto y sensibilidad. Esto me impulsa a ser más consciente y responsable en cómo vamos a contar estas historias en el documental.

¿QUÉ HISTORIAS HABÉIS BUSCADO CONTAR A TRAVÉS DE VUESTRO TRABAJO EN ESTE VIAJE?

Nuestro objetivo principal fue documentar e indagar en las historias de estas mujeres que fueron usadas como armas de la guerra, siendo violadas, mutiladas, quemadas y muchas de ellas asesinadas. Queríamos comprender la profundidad de su resiliencia. Nos enfocamos en tres aspectos fundamentales de su proceso de sanación:

  1. Sanación física, enfrentando y superando las secuelas corporales.

  2. Sanación psicológica y espiritual, profundamente entrelazadas, encontrando refugio en la fe y el apoyo comunitario.

  3. Integración social y lucha contra el estigma, enfrentando el rechazo comunitario y trabajando para recuperar su lugar con dignidad.

¿CUÁLES SON LOS MAYORES RETOS DE DOCUMENTAR UNA MISIÓN HUMANITARIA COMO ESTA?

Varios retos, pero personalmente, el mayor ha sido el estigma social y comunitario. Muchas mujeres no pueden mostrarse porque hacerlo pone en riesgo su seguridad. No es solo miedo al rechazo: es una cuestión de supervivencia.

Este estigma también es político. Personas con entrevistas acordadas desaparecieron, permisos fueron revocados, y muchas puertas se cerraron repentinamente. Comprendí que no era un fallo de producción, sino un reflejo de un silencio impuesto que condena a estas mujeres a una soledad donde la sanación jamás será completa.

LA IMAGEN TIENE UN GRAN PODER PARA GENERAR CONCIENCIA. ¿CÓMO CREÉIS QUE LAS FOTOGRAFÍAS Y VIDEOS PUEDEN CONTRIBUIR A LA SENSIBILIZACIÓN SOBRE LA SITUACIÓN EN TIGRAY?

La imagen tiene un poder inmenso para generar conciencia porque trasciende las barreras del lenguaje y llega a las emociones. Este documental puede ser una herramienta esencial para visibilizar historias silenciadas.

Queremos que nuestras imágenes devuelvan dignidad e identidad a las personas. Que el mundo vea sus rostros, sus miradas, sus realidades. Cada imagen puede generar empatía y urgencia.

Pero esto implica una gran responsabilidad. No se trata solo de mostrar el sufrimiento, sino de narrar con respeto, evitando el sensacionalismo. Queremos que nuestras imágenes informen, movilicen y generen acciones reales.

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE EL RESPETO Y LA ÉTICA EN LA REPRESENTACIÓN DE SUS HISTORIAS?

Es fácil caer en el sensacionalismo, pero nuestro objetivo es mostrar la resiliencia, fortaleza y humanidad de estas mujeres. La forma en que representamos sus historias influye en cómo las percibe el mundo y en cómo se perciben ellas mismas.

La ética implica consentimiento informado, comprensión cultural y saber cuándo contar una historia y cuándo respetar el silencio. Para generar impacto real, debemos hacerlo desde la responsabilidad, asegurándonos de que estas mujeres sean también participantes activas en cómo se cuenta su historia.

¿HAY ALGÚN ASPECTO DE LA REALIDAD ETÍOPE QUE SINTÁIS QUE ESTÁ POCO VISIBILIZADO Y QUERÉIS REFLEJAR EN VUESTRO TRABAJO?

Uno de los aspectos menos visibilizados es cómo el conflicto afecta a las mujeres no solo por la violencia sufrida, sino por el estigma social, político y familiar que las condena al aislamiento. Esto dificulta su sanación.

También queremos reflejar la desconexión entre la percepción externa de Etiopía y su realidad. Mostraremos una visión que refleje su dignidad y lucha diaria.

COMO PROFESIONAL, ¿CÓMO OS PREPARÁIS EMOCIONALMENTE PARA CAPTAR SITUACIONES DE VULNERABILIDAD?

El año pasado guionicé y edité el primer corte documental de Egoaizia. Esta fue mi primera vez en terreno, en África, y fue un choque cultural. Por mucho que investigues, nada se compara con estar allí, escuchar sus historias y ver el dolor de cerca. Todo lo que creía entender cambió.

Quiero hacer un llamado a los profesionales: no las utilicéis. Una mujer nos dijo: “No hagáis como los otros. Vienen, nos graban y nos olvidan. No llega ningún tipo de ayuda.” Esas palabras me rompieron.

Por eso siento profundo respeto y una gran responsabilidad. No trabajamos con simples historias: son vidas. No podemos tratarlas como un medio para un fin.